Noticias hoy
    En vivo

      Lula volvió a pedir ayuda con la deuda del FMI “que destroza a la Argentina” y se reunirá con Alberto Fernández en 10 días

      El mandatario argentino viajará a China en 10 días para negociar un crédito de los BRICS a las importaciones argentinas desde Brasil.

      Lula volvió a pedir ayuda con la deuda del FMI "que destroza a la Argentina" y se reunirá con Alberto Fernández en 10 díasLula da Silva con los líderes del G7 en Hiroshima, Japón. Es el único líder Latinoamericano invitado a esta reunión de los países ricos e industrializados Foto AFP

      “El endeudamiento externo de muchos países, que victimizó a Brasil en el pasado y hoy destruye a la Argentina, es causa de una flagrante y creciente desigualdad y exige un tratamiento del Fondo Monetario Internacional que considere las consecuencias sociales de las políticas de ajuste”, declaró Luiz Inácio Lula da Silva desde Hiroshima, Japón, adonde es el único líder latinoamericano invitado a la reunión del G7 de este fin de semana.

      En la cumbre, están los líderes del selecto grupo de países industrializados como Joe Biden, Emmanuel Macron, Rishi Sunak, Georgia Meloni y el anfitrión Fumio Kishida, entre otros. Su preocupación está centrada en realidad en la guerra en Ucrania.  

      Hay versiones de que Lula también habló en Japón de la Argentina con la directora del FMI, la búlgara Kristalina Georgieva, con quien mantuvo un encuentro. 

      El 2 de mayo pasado, cuando otra tormenta financiera golpeaba a la economía argentina -aumentaba el dólar blue y la inflación- Alberto Fernández voló a Brasilia con varios ministros, entre ellos Sergio Massa, Santiago Cafiero y Victoria Tolosa Paz, para pedirle desesperadamente ayuda a su aliado. Volvió sin dinero, pero con la promesa de ayuda internacional por parte de Lula. “Voy a hablar con el FMI para que quite el cuchillo del cuello de Argentina”, dijo en esa ocasión.

      Después, fue el ministro de Hacienda de Lula, Fernando Haddad, el que en Washington le pidió “sorpresivamente” a la secretaria del Tesoro de la administración demócrata Janet Yellen que asistiera a la Argentina. Y lo planteó como una “cuestión humanitaria”.

      Desde entonces, Lula puso a su ministro de Hacienda a buscar la forma de asistir a la Argentina. Los equipos de Haddad y Massa trabajan la cuestión económica y los de Cafiero y el embajador Daniel Scioli, la política, aunque atravesados por la fuerte interna en el Frente de Todos.

      Es un hecho que no les resulta fácil. Así como Lula ironizó en aquella declaración a la prensa que hizo junto a Alberto Fernández el 2 de mayo de que su amigo volvía “con las manos vacías” de Brasilia, el ofrecimiento de Brasil a la Argentina sigue sin concretarse. 

      Por un lado, Haddad y Massa no se reunieron con tanto apuro como lo habían dicho en su momento.

      Ahora se verán en China, el próximo martes 30 y miércoles 31, en el marco de una cumbre de los BRICS, que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. El día anterior, Massa debería estar en Beijing para renovar el intercambio de monedas (swap) que mantiene la Argentina con el gigante asiático y que se usa para financiar algunas importaciones en el contexto de escasez de dólares. En ese viaje, será clave lo que pedirán los chinos al más pro estadounidense de los ministros argentinos.

      En lo que hace a Brasil, la prensa vecina sostuvo en las últimas horas que el ministro Haddad le va a proponer al ahora llamado Nuevo Banco de Desarrollo (conocido antes como el Banco de Desarrollo de los BRICS) que se le conceda una línea de crédito a los exportadores brasileños que colocan sus productos (mayormente industriales) en el mercado argentino.

      De esa manera, ayudarían a la Argentina a sostener su comercio en momentos en que no hay dinero para pagar importaciones. Pero tanto Lula como Haddad subrayan que ese beneficio que darían a los argentinos es primero una ayuda a los exportadores brasileños que pierden mercado por la crisis en Argentina.

      El gobierno kirchnerista y la clase política argentina en general tiene muy mala prensa en Brasil, donde hablan directamente de "hiperinflación" y "debilidad política", de la falta de confianza que genera el país y de la inestabilidad. Pero no quieren perder mercados por la creciente presencia de China que está golpeado a sus exportadores.

      Una encuesta de la Confederación Nacional de Transporte publicada por el sitio Poder 360 cuenta que el 69% de los brasileños consultados no está de acuerdo en que Brasil ayude financieramente a la Argentina. El 43,4% de los brasileños cree que Estados Unidos es el país más importante para el gobierno brasileño. Argentina ni aparece. América del Sur aparece con un 8.5%.

      Liderazgo e integración

      El posicionamiento de Lula en Japón y en todos sus discursos internacionales, incluyendo su retórica en favor de ayudar a la Argentina (fustigó por ejemplo ante Joe Biden el "dogma neoliberal" y pidió la reforma con más miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, adonde hace décadas Brasil quiere entrar) tiene varios propósitos. 

      Si bien Fernández es su amigo y Lula lo quiere ayudar, lo que busca es revivir la impronta del líder regional que fue en sus dos gobiernos anteriores (2003-2010).

      Y Alberto Fernández lo acompaña. Cuando ambos anunciaron semanas atrás que volvían a la Unasur dejaron en claro que buscaran eso el 30 de mayo, aunque la cumbre no fuera convocada como tal.  Si logra ir, Nicolás Maduro mantendrá su primer encuentro con Lula y Fernández. 

      Es más idea de Lula que de Alberto, que había apostado primero a la CELAC, incluyendo entonces al mexicano Andrés López Obrador, con quien, según Bloomberg, habló recientemente por teléfono. En la Casa Rosada no quieren confirmar ese llamado. Pero Lula y AMLO no se llevan.

      Hoy sólo seis países están en Unasur, que tuvo en su momento a los 12 sudamericanos adentro. Están Surinam Guyana, Venezuela, Bolivia, Brasil y Argentina, que ha ofrecido ser sede temporaria del organismo, si es que revive hasta tanto no se resuelva la cuestión de fondo. Esto no es fácil.

      En su "naufragio", el gobierno del ecuatoriano Guillermo Lasso no quería saber nada pero ahora habrá que esperar hasta las próximas elecciones de agosto.

      El del chileno Gabriel Boric no se muestra entusiasmado por volver a la Unasur y debe pasar esa reincorporación por el Parlamento, donde no tiene mayorías. Y el de Alberto Fernández termina en diciembre, por lo cual lo que resta en Argentina es crisis e incertidumbre.

      NE


      Sobre la firma

      Natasha Niebieskikwiat
      Natasha Niebieskikwiat

      Periodista de Clarín desde 1994. Trabajó en la sección Mundo y luego en País. Sigue la política exterior de la Argentina y otros asuntos de gobierno . Licenciada en Ciencias de la Comunicación de la UBA y con posgrados en Relaciones Internacionales. Escribió los siguientes libros. "Mujeres Políticas y Argentinas", "Lágrimas de Hielo" y "Kelpers". Hoy trabaja en Radio Mitre. Durante años estuvo en América Tv, Canal 7 y ahora tiene participaciones especiales en TN. natashan@clarin.com

      Bio completa