"Que la boca se te haga a un lado". En broma, pero con una risa nerviosa, Sergio Hernández contestó la pregunta que no quería escuchar. ¿Hay un plan B en caso de que Ginóbili no vaya a Beijing? "Confiamos en que va a estar con nosotros, no sólo por nosotros sino también porque para él sería algo espectacular, más ahora con esta posibilidad que tiene de llevar la bandera", explicó el entrenador de la Selección, antes de partir a Rosario, donde el equipo iniciará su preparación para los Juegos Olímpicos. El optimismo del Oveja tiene sustento en lo que transmite el propio Manu, quien más allá de dejar en claro que no arriesgará su físico reiteró que pondrá todo de sí –y un poco más también- para estar en la gran cita. "Creo que la medicina va a ayudar a sanar mi tobillo y voy a poder estar en los Juegos Olímpicos", sostuvo el bahiense.
Ginóbili contó que se reunió con los médicos de San Antonio y que respondió bien a las pruebas que le hicieron. "Me pusieron una inyección tanto de diagnóstico, como curativa. Vimos cuánto dolía antes y después de su aplicación. Ahora, tengo que descansar cuatro días y luego empezar un plan de rehabilitación por cinco días más", explicó. Y agregó que si bien "no hay un plazo" establecido para definir si está en condiciones o no de ir a China, afirmó que será clave la evaluación que se realizará el 19 de julio, antes de viajar a Madrid, donde Argentina jugará un amistoso a España. " "Si ahí el dolor es agudo, la cosa se complicará. En San Antonio me pidieron que si siento dolor sea honesto y diga la verdad porque uno puede empezar a compensar la falencia que tiene un tobillo con el otro o algún músculo y me puedo lesionar de algo peor. Tengo muchas ganas de ir, ellos lo saben y van a seguir mi progreso día a día", remarcó el bahiense.
Aunque prefirió no hablar demasiado del tema, Hernández mandó un mensaje claro por si Ginóbili no juega en Beijing. "Durante un torneo no podés llorar una ausencia, lo que debe hacer un equipo es no pensar en los que no están, sino en potenciar lo que tiene", consideró. Y, en ese sentido, puso como ejemplo a la Generación Dorada: "Este grupo enseñó desde el principio que no alcanza con tener un Ginóbili, un Scola, un Oberto o un Nocioni, sino que hay que jugar en equipo para ganar".
Ginóbili y Hernández también se refirieron a las explosivas declaraciones de Rubén Wolkowyski, quien entre otras cosas acusó al DT de que la "preparación para el Mundial fue desastrosa". "Me sorprendió, pero los que conocemos al Colo sabemos que tiende a que se le salga la cadena cuando está enojado. Quizás fue un poquito más duro de lo que pensábamos, pero yo lo tomo como alguien que habló en un momento de calentura porque tenía ganas de estar en los Juegos y veía como se le escapaba la chance. El respeto hacia él es enorme, es el jugador con más presencias en la Selección, nos dio muchísimo todos estos años. Seguramente lo vamos a extrañar, es un referente, pero tenemos la suerte de que hay recambio", dijo Manu. Mientras que el Oveja prefirió bajarle el tono a la disputa. "Obviamente no comparto su opinión, no la puedo desacreditar. Es su verdad, dura, pero es su verdad. No creo que deba gastar más energía en esta tema. No tengo ninguna animosidad con Wolkowyski. Todas las cosas que he vivido con él han sido felices. Además, es un jugador medalla de oro y eso, para mí, es sagrado", expresó el técnico.
"¿Un mensaje para la gente? El compromiso del equipo es el de siempre, jugar con humildad, sacrificio, y altruismo y buscar el triunfo para dejar bien alto al deporte nacional", cerró Manu. Luego, agarró su bolso y se fue al micro -junto a Scola, Oberto, Delfino, Gianella y los juveniles Federico Aguerre y Nicolás Romano- para trasladarse a Rosario, donde Argentina se medirá con Polonia en el primer partido de preparación. El sábado 12 y el domingo 13, disputará el Súper 4 en el Luna, y el 17 jugará su último duelo en el país frente a México.