La apacible Sunchales cambia su parsimonia por fervor cuando llega la noche y juega Libertad. El Hogar de los Tigres delira, arde, vibra, se emociona al ver que su primer título de Liga Nacional está cerca. El aliento de los hinchas responde a lo que contagia su equipo en la cancha: autoridad, contundencia, efectividad y juego en equipo. Con esa receta fueron los mejores de la fase regular. Y con ella se llevaron anoche por 77 a 65 el segundo partido de la final, para adelantarse 2-0 y viajar en calma a Santiago del Estero, donde el lunes seguirá la serie.
"Tuvimos un gran partido. A partir del segundo cuarto nuestro juego fue realmente brillante. Hicimos bien lo que venimos haciendo bien todo el año: defender. En Santiago va a ser una fiesta del básquet", comentó Andrés Pelussi.
Es que un invicto de 28 partidos como local no se construye con suerte en la Liga Nacional. Es producto de un trabajo fino y delicado. Y de una defensa con una intensidad envidiable. Si hasta pareciera que los plateístas se corrieran para que no los marquen a ellos con esa rudeza.
Quimsa le imprimió lucha a su juego en el arranque y eso dificultó a Libertad, que no tuvo un fuerte juego interno en el primer cuarto. El equipo visitante elegía bien las jugadas y hasta Fabio Demti pudo mover el banco antes de tiempo para que siete de sus dirigidos convirtieran en esos primeros diez minutos.
Tan perdido parecía estar Libertad que su gente empujó a los jugadores, sobrepasados en su tablero con cinco rebotes ofensivos de Quimsa. Así y todo, con el porte de Battle y las penetraciones de Moldú, el local perdió apenas por cuatro tantos el primer parcial.
El sacudón fue bestial en el segundo. ¿Por dónde empezar para esquivar el tornado amarillo y negro? Cuando Quimsa se despabiló del desórden en el que lo colocó Libertad, los de Sunchales habían logrado un parcial de 19-2 para adelantarse 39-26 en 5m25 de ese cuarto.
Moldú lideró el vendaval, con gol, robos, asistencias y manejo. Lo que iniciaron Battle y Pelussi lo continuaron el corajudo de Saglietti (7 puntos en el cuarto) y un triple de Benítez. Quimsa descontó para 39-31, pero un 7-0 puso a Libertad 46-31. Aunque los santiagueños cerraron con un 5-0 para el 46-36 del primer tiempo.
Si a Quimsa le quedaba una esperanza, tres triples consecutivos de Libertad y un doble de Battle lo demolieron en 3m22. Con esos 21 puntos de diferencia (57-36) no hubo mucho más para ver.
El ex NBA Laron Profit se hizo un festín desde el perímetro y convirtió 12 de los 21 puntos de Libertad en el tercer cuarto, que tuvo más triples (8) que dobles (5). A Libertad, entonces, le alcanzó con regular el ritmo hasta el final para no verse apurado por Quimsa, que ahora deberá demostrar orgullo deportivo para que no le den la vuelta olímpica en su casa.