A estadio repleto, con más de 35.000 aficionados bramando en las tribunas y 780 policías tratando de evitar desbordes, el clásico platense explotará a partir de las 14 (televisa TyC Max) en el Estadio Ciudad de La Plata.
Juego de diferencias numéricas si las hay -Estudiantes es puntero y le lleva 17 puntos de ventaja a Gimnasia, que anda por la zona baja de la tabla-, que sin embargo no permite vaticinar pálpitos. "Los clásicos son partidos aparte, diferentes a todos", dijeron casi a dúo desde sus bunkers Diego Alonso, delantero de Gimnasia y Juan Sebastián Verón, nave insignia de Estudiantes.
Gimnasia, que hará de local, llega mal: perdió los últimos tres encuentros. Los 13 puntos sobre 42 posibles hablan de la mala campaña que arrastra. Además, hace seis clásicos que no sale victorioso, desde aquel 4 a 1 en el Bosque de junio de 2005.
El DT Guillermo Sanguinetti meterá cambios respecto de la alineación que cayó ante River. Vuelven San Esteban, Piarrou, Escobar y Alonso, y en mitad debe decidir entre el tranco lento con pelota clara de Andrés Alderete o la juvenil insolencia de Luciano Aued. Estudiantes guardó secretamente los detalles tácticos de su planteo, pero, a fin de cuentas, poco y nada variará después de derrotar merecidamente a Boca. De paso firme y encumbrado en la cima del torneo, con el regreso de Rodrigo Braña a la titularidad (tras una lesión que lo marginó tres cotejos) suma el plus de recuperación de balones en mitad de la cancha.