Jueves | 28.04.2005
Escríbanos
17:18 |
3-2 CON EL OSASUNA
A Villarreal se le escapó en el último minuto
Estaba empatando de visitante y era un buen negocio. Pero Aloisi puso la diferencia, en este partido pendiente de la liga española. El equipo de Riquelme quedó quinto y aspira a clasificarse para la Liga de Campeones.
Villarreal se encontró muy rápido con la diferencia, cuando todavía el partido se estaba armando. Senna se sacó la marca de encima y sacó un remate sorpresivo que terminó adentro, cuando se jugaban siete minutos del primer tiempo.
Vaya forma de empezar para los de Pellegrini. Porque ese gol les dio tranquilidad y, sobre todo, confianza. Riquelme tuvo un rato de lucimiento y sus pisadas, en uno y otro sector, despertaron asombro y envidia entre los hinchas locales.
Justamente, Román pudo marcar el segundo. Con sucesivos tiros de esquina que se fueron cerrado de a poco y que estuvieron cerca de meterse. También con un remate de media distancia que el arquero respondió muy bien parado.
Los locales, sin embargo, reaccionaron. Fueron para adelante y a puro centro arrinconaron al Villarreal. Sorin y Arruabarrena jugaron casi en la misma línea, como un doble marcador de punta izquierdo, para tratar de anular a Webo y a Morales.
Y a los 40 minutos llegó el empate. A esa altura, Villarreal se dedicaba sólo a cuidar la diferencia. ¿Riquelme? No daba señales de vida y Forlán corría de un lado al otro en busca de espacios. Webó, muy atento, aprovechó un enorme error defensivo y desde el punto del penal definió sin problemas.
Ahí se animó un poco más el equipo local y complicó con remates de media distancia. Pero antes de irse al descanso, el Villarreal tuvo la más clara. Vino una nueva pelota cruzada al área, Forlán le ganó en el salto a todos y con los ojos bien abiertos metió un cabezazo que se estrelló en el palo derecho de un arquero que no tenía nada que hacer.
El arranque del segundo tiempo fue chato. Los dos le dieron de punta y para arriba. Riquelme siguió sin aparecer y eran escasos los momentos de buen fútbol. Osasuna, sin embargo, siempre pareció más desequilibrante y encontró la ventaja a través de Ortíz, cuando se jugaban 22 minutos del segundo tiempo. Locura general. Pero duró poco, porque Sorin (en una de sus clásicas proyecciones) apareció sin marcas y definió en la cara del arquero.
El final fue emotivo. Iba uno, respondía el otro. Igual, todos los caminos conducían al empate, hasta que apareció Aloisi y puso la diferencia que complica al Villarreal en su objetivo de lograr la clasificación para la Liga de Campeones.