BENDICION. EL PAPA RATZINGER EN LA PLAZA SAN PEDRO. HABLO DE LAS RAICES CRISTIANAS DE EUROPA, UNA PREOCUPACION DE SU PONTIFICADO. (Foto: AFP)
Esta vez sí habló en español
El castellano fue uno de los siete idiomas en los que ayer el Papa saludó a los 15 mil peregrinos que fueron a la plaza San Pedro para asistir a su primera audiencia general desde que fue elegido, el martes 19. Hubo muchos aplausos y al terminar los mexicanos, que eran el grupo más numeroso de los latinoamericanos presentes, le cantaron la célebre canción "Cielito lindo".
Para los fieles hispanoparlantes, que forman más del 40% del mundo católico, oír hablar al Pontífice en español fue una alegría y un alivio, después que en la audiencia del sábado último a la prensa mundial Benedicto XVI "olvidó" el idioma de Cervantes en sus saludos, limitándose a hablar en italiano, inglés, francés y alemán.
Ayer en cambio a estos cuatro "idiomas de trabajo" agregó el español, el polaco, el esloveno y el croata en sus saludos a los fieles. Dejó de lado el portugués, para tristeza de los brasileños que estaban en la plaza.
Con un fuerte acento alemán, el Papa Ratzinger resumió en castellano su catequesis. Y destacó que "el gran bien de la paz es sobre todo un don de Dios que hemos de defender y construir entre todos". El bullicio latinoamericano dio calidez a la audiencia y al parecer agradó al pontífice, quien de todas maneras no dio ningún mensaje especial a los hispanoparlantes.
VATICANO. CORRESPONSAL
Un conocido cura polaco, el padre Konrad Hejmo, cercano a Juan Pablo II, fue acusado de haber colaborado con el régimen comunista de Varsovia y convertirse en un espía en el Vaticano.
El padre Hejmo negó ayer las acusaciones y según una versión viajó de inmediato a la capital polaca "para aclarar mi situación". El sacerdote era popular porque aparecía siempre en televisión al presentar al Papa en las audiencias generales a los peregrinos polacos en Roma, que siempre eran muchos.
Presidía la Casa del Peregrino Polaco en Roma y fue acusado de colaborar con el régimen comunista en los años '80.
El Instituto de la Memoria Nacional sostiene que el monje dominicano de 69 años trabajaba para el "SB", los servicios es peciales de espionaje de la época comunista. El presidente del Instituto, Leon Kieres, afirmó que Hejmo utilizaba los seudónimos de "Hejnal" y "Dominik" en sus contactos con los servicios secretos del régimen.
Según sus acusadores, acumuló 700 páginas de informes. El sacerdote conocía al arzobispo de Cracovia, cardenal Wojtyla, elegido Papa como Juan Pablo II en 1978. A Roma lo mandó el arzobispo de Varsovia, cardenal Stefan Wyszynski, quien ignoraba sus actividades secretas, dijeron los acusadores del padre Hejmo.
VATICANO. CORRESPONSAL