Jueves | 28.04.2005
Escríbanos
MATCH POINT
Crisis de las mujeres
Jorge Búsico.
Entre mediados y fines de los 80, el tenis femenino y masculino coincidían en el Madison Square Garden de Nueva York para disputar el Masters y las mujeres vendían más entradas y acumulaban más rating televisivo que los hombres. Eran los tiempos de Graf, Navratilova, Sabatini, Seles, Mandlikova, Shriver, Arantxa Sánchez. Hoy el panorama es absolutamente distinto. El circuito femenino tiene un nivel tan bajo al punto que casi todos los años cambia de auspiciante. Y para muestra bastan dos ejemplos: la francesa Amelie Mauresmo llegó a ser la 1 mundo sin ganar un Grand Slam y la belga Kim Clijsters acaba de obtener dos torneos de Grupo 1 (como los Masters Series de los hombres) después de un año de estar prácticamente inactiva por distintas lesiones. Y lo mismo sucedió con su compatriota Justin Henin-Hardenne, quien volvió a fines de marzo y triunfó en Charleston hace dos semanas.
Con las Williams que aparecen y desaparecen, con Davenport cerca del retiro y con las belgas que están más tiempo afuera que adentro, sólo las rusas, lideradas por Sharapova, ofrecen algo atractivo. Pero casi no hay duelos que atrapen, la carrera por el 1 genera poco interés y los impactos llegan por los modelitos que estrenan Serena Williams y Sharapova para cada ocasión.
Además la Copa Fed (que jamás tuvo la repercusión de la Davis), que se armó con un formato que le permite jugar a las figuras, tampoco cuenta con las mejores del ranking y todos los matches del fin de semana se disputaron casi en familia.
Más allá de que en los Grand Slam los premios sean casi los mismos, las diferencias entre el tenis masculino y el femenino se agrandan cada vez más. Y ya no sólo porque cualquier partido entre hombres es parejo desde la primera rueda hasta la final sino porque Federer, Nadal, Hewitt, Gaudio, Coria, Ferrero, Safin, Roddick y el interminable Agassi superan desde donde se lo mire a las figuras que presentan hoy las mujeres.
Tal es el panorama que quizá este año se juegue el Masters por última vez en Los Angeles. No hay interesados a la vista.